Más combates en la R.D.
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Estampida, fútbol y brujería ... Redacción BBC Mundo
Grupos comunitarios de la República Democrática del Congo pidieron, con vehemencia, el envío de soldados europeos para poner fin a las atrocidades que tienen lugar en el país.
En una carta enviada al Consejo de Seguridad de la ONU y a líderes internacionales, 44 organizaciones congoleñas dijeron que han sido testigos de actividades de violencia nunca antes vistas en la historia de la nación centroafricana.
Los autores señalan que muchos civiles han sido ejecutados sumariamente y que un gran número de cadáveres ha sido abandonado en las calles.
"No sabemos a qué santo rezarle. Estamos condenados a muerte por toda esta violencia y desplazamiento. Nos han abandonado", dice la misiva.
Los grupos -que, según el corresponsal de la BBC Mark Doyle, representan una voz auténtica de la comunidad- aseguran que las fuerzas de paz de la ONU han resultado impotentes ante la situación.
Actualmente hay unos 17.000 soldados y policías de Naciones Unidas en la República Democrática del Congo, la mayor fuerza combinada de la organización internacional.
Está previsto que, en los próximos días, el Consejo de Seguridad de la ONU someta a votación un proyecto de resolución, presentado por Francia esta semana, para incrementar en 3.000 el número de efectivos.
Retirada
Mientras tanto, se anunció que las fuerzas rebeldes han comenzado a retirarse de sus posiciones en el oriente del país, como habían prometido.
La retirada tiene lugar antes de las conversaciones previstas entre los rebeldes leales al general Laurent Nkunda, el ejército y la ONU.
Los combates entre el ejército y los rebeldes han desplazado a unas 250.000 personas de sus hogares y han creado una crisis humanitaria en las últimas semanas.
El martes, después de reunirse con el enviado especial de la ONU, Olusegun Obasanjo, el general Nkunda ofreció retirar sus fuerzas unos 40 kilómetros en dos frentes, alrededor de los pueblos de Kanyabayonga y Kiwanja, al norte de Goma, la capital de la provincia de Kivu del Norte, donde se centra el conflicto.
Nkunda pidió que, a cambio, ese territorio sea controlado por fuerzas de paz de la ONU.
Violaciones y saqueos
Nuestro corresponsal señaló que, a pesar de lo que ocurra en el frente, es poco probable que los rebeldes pongan en peligro sus objetivos políticos o debiliten voluntariamente su posición militar en general.
La ONU ha acusado a ambas partes de cometer atrocidades.
Esta semana, un tribunal militar de Goma condenó a 11 soldados a cadena perpetua por violaciones y saqueos.
Otros 12 soldados enfrentarán una corte marcial la próxima semana, entre ellos uno acusado de haber matado a seis miembros de una familia, el 29 de octubre.
El general Nkunda asegura que lucha por proteger a todas las minorías, en particular a su comunidad tutsi, de los ataques de rebeldes hutus de las Fuerzas Democráticas para la Liberación de Ruanda (FDLR), quienes se instalaron en la República Democrática del Congo tras el genocidio de 1994.
La agrupación incluye a miembros de la milicia Interahamwe, a la que se ha acusado de ese genocidio, que cobró la vida de 800.000 tutsis y hutus moderados.
El ejército congoleño ha sido acusado de colaborar con las FDLR para explotar los ricos recursos minerales del este del país.
El gobierno de la República Democrática del Congo dice que el general Nkunda cuenta con el respaldo de la vecina Ruanda, algo que las autoridades de ese país niegan.
(BBC)
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